David Peralta. (AP)

PHOENIX - Durante la serie del fin de semana entre los Diamondbacks y los Rockies, el novato venezolano de Arizona, David Peralta, se hizo sentir de varias maneras.

El viernes se robó el home-la primera vez que un jugador de los Diamondbacks logra tal hazaña desde el 2007-e hizo un tiro preciso al plato para asegurar que los Rockies no intentaran anotar con elevado de sacrificio en un juego apretado, que al final fue una victoria para el equipo del desierto.

Y el sábado dio jonrón con bases llenas y remolcó cinco carreras en un triunfo contundente de Arizona sobre Colorado.

Peralta está en Grandes Ligas desde el 1ro de junio. Pero hace cinco años, ¿qué habría dicho el valenciano si alguien le hubiera dicho que estaría luchando en el 2014 por el premio al Novato del Año por sus logros ofensivos y como jardinero?

"Nadie se lo hubiera creído, ni yo tampoco", le dijo Peralta a LasMayores.com. "Nunca perdí la esperanza, pero nadie se lo esperaba tan rápido. A todo el que tú le cuentas eso, se queda sorprendido. Todo el trabajo fuerte ha valido la pena".

En el 2009, había poca esperanza para Peralta en torno a su meta de jugar en Grandes Ligas. Firmado como lanzador zurdo por los Cardenales en 2004, puso números para el olvido en dos temporadas a nivel de liga de novatos en el sistema de San Luis. Eso, más una lesión de peso en el hombro de lanzar, resultó en que los Cardenales lo dejaran libre en el 2009.

Parecía que había terminado la carrera de Peralta como pelotero profesional. Pero a sus 21 años, el joven quería seguir jugando.

PERSEVERANCIA Y APOYO FAMILIAR
Peralta afirma que como jugador amateur en Venezuela, siempre había bateado bien antes de firmar como pitcher. Con eso en mente, más el apoyo de sus padres que lo animaron a no darse por vencido como pelotero, Peralta decidió participar en la Liga Bolivariana en su país.

"Me puse a trabajar muy fuerte mi físico", relata Peralta. "Me dije, 'Si quiero volver a la pelota como bateador, me tengo que destacar'. Así fue. Jugué en la Liga Bolivariana y me fue muy bien".

De ahí vino una decisión atrevida que requirió de mucho sacrificio: Peralta, con la ayuda de su esposa, volvería a los Estados Unidos para jugar en ligas independientes con la esperanza de ser firmado por una organización de Grandes Ligas como jardinero-bateador. No sería nada fácil, ya que tenía 23 años y las posibilidades de reinventar su carrera ante los ojos de los scouts y los ejecutivos de Grandes Ligas no eran las mejores.

Pero Peralta puso de su parte, bateando .392 en 85 juegos por Río Grande Valley en el 2011, .332 por Wichita en 98 partidos al año siguiente y .352 en 42 encuentros por Amarillo en el 2013.

Gracias a esos números y un scouteo bien astuto de parte de los Diamondbacks, Peralta recibió su oportunidad al firmar con Arizona como agente libre.

"Vine a las ligas independientes en los Estados Unidos y me fue bien gracias a Dios", dijo. "Pero estuve luchando siempre, porque eso de liga independiente no es fácil para nadie. Y gracias a Dios Arizona el año pasado me dio un contrato y con esa oportunidad le pude demostrar lo que puedo hacer".

OPORTUNIDAD APROVECHADA A PLENITUD
Peralta siguió bateando en el sistema de los Diamondbacks, terminando el 2013 con .346 y OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de .904 en 51 juegos por Clase-A Avanzada Visilia. En el 2014 llevaba .297 con .839 por Doble-A Mobile cuando recibió la llamada para subir al equipo grande.

"Las cosas pasan por algo", comentó el guardabosque. "Trabajé muy fuerte para estar donde estoy ahora y voy a seguir trabajando fuerte para sacar los buenos resultados que se están dando ahora mismo".

Efectivamente, Peralta ha sabido continuar produciendo al bate en las Grandes Ligas. El venezolano llegó al lunes como promedio de .313, cinco jonrones, 29 empujadas y OPS de .833.

El novato encabeza a los Diamondbacks en promedio y sólo dos integrantes del club, lesionados ahora mismo-Paul Goldschmidt y A.J. Pollock--lo superan en slugging y OPS.

"Su trayectoria (con el bate) hacia la bola es muy buena", dijo acerca del bateo de Peralta el manager de Arizona, Kirk Gibson. "En su swing, no hay muchos movimientos de más y eso lo pone en buena posición para batear.

"Ahora bien, su swing tiene algunos huecos que los pitchers tratan de explotar, pero él halla la manera de conectar de foul muchos de esos lanzamientos. Entonces, cuando los lanzadores se equivocan, él ha sabido ponerle la parte gruesa del bate a esos pitcheos".

CANDIDATO A NOVATO DEL AÑO
Entre los novatos de la Liga Nacional con más de 100 turnos al bate, Peralta es líder en promedio, slugging y OPS. Hay otros candidatos fuertes al galardón, como es el caso de Billy Hamilton, Jacob deGrom, Tommy La Stella y el dominicano Jeurys Familia.

Afirma Peralta que le da "escalofrío" pensar en el solo hecho de ser señalado como candidato al premio.

"Me siento bastante alegre por eso, así no se dé", expresó. "Que se esté mencionando quiere decir que voy por buen camino. Si se da, bien contento y si no se da, también voy a estar contento".

Hasta ahora Peralta ha sabido hacer los ajustes para seguir el buen impulso que estableció en junio, su primer mes en Grandes Ligas. De hecho, sus números han mejorado mes por mes, hasta el punto de que en agosto batea .343 con 10 impulsadas y OPS de 1.036.

"Los pitchers hacen los ajustes y yo también hago mis ajustes", afirmó. ". Es cuestión de mantener el mismo approach (mentalidad) y no cambiar, siempre con los ajustes, siendo paciente en el home plate y esperar los buenos pitcheos para hacer swing".

Gibson prevé ciertos obstáculos en el camino para Peralta, pero a la vez confía en que el joven podrá superarlos.

"Es joven, ha llegado de la nada y ahora mismo la gente no sabe mucho de él. Entonces, va a haber momentos de muchos retos también", dijo el capataz. "Los contrarios van a hacer ciertos ajustes, pero si él puede dejar de tirarle a esos pitcheos o continuar dándoles de foul, además de ser paciente y esperar un buen lanzamiento, continuará consiguiendo sus hits".

De su parte, Peralta está decidido a seguir luchando-justamente lo que tuvo que hacer en la Liga Bolivariana y las ligas independientes de Estados Unidos para estar donde se encuentra ahora mismo.

"Voy a seguir haciendo las pequeñas cosas por el equipo, para ganarme un puesto", dijo. "Sigo luchando y estoy jugando fuerte todos los días para en el futuro tener mi puesto en el equipo".