Robinson Canó

MINNEAPOLIS -- Para Robinson Canó, el 2014 es un año de novedades: Contrato nuevo, equipo nuevo, compañeros nuevos y sí, una producción diferente en comparación con sus primeras nueve temporadas en Grandes Ligas con los Yankees.

Pero con todo y los cambios, algo ha seguido constante en esta campaña: El dominicano fue convocado al Juego de Estrellas, elegido como segunda base titular de la Liga Americana en representación de los Marineros de Seattle.

Para Canó, quien ahora ha asistido a cinco Juegos de Estrellas consecutivos y seis en sentido general, el honor nunca se vuelve monótono. Y este año, por supuesto, tendrá la oportunidad de volver a formar la pareja de doble-matanza con Derek Jeter, su compañero en los Yankees durante tanto tiempo.

"Cada año es más emocionante, cada año tengo más deseo y bueno, jugar en el último año de Jeter es un gran honor", dijo Canó.

Ha sido de muchas expectativas y muchos comentarios la primera temporada de Canó en Seattle.

Por un lado, el intermedista se encuentra en el tercer lugar de la Liga Americana en promedio con .334, está segundo en hits del Joven Circuito con 118 y tercero en WAR ofensivo con 3.9, según BaseballReference.com. Pero por otro, la gente destaca la falta de bateo de poder de Canó en el 2014, ya que el quisqueyano ha disparado apenas siete cuadrangulares-cuatro en el espacioso Safeco Field de Seattle y tres fuera de casa--después de conectar un mínimo de 27 en sus últimas cuatro campañas con los Yankees.

"A mí no me preocupa eso", dijo Canó al referirse al tema de los jonrones. "Para mí es ganar más que otra cosa. Yo prefiero una temporada de .300 ante una de 30 jonrones y batear menos. En este juego se gana de muchas maneras, no solamente con los jonrones, así que de verdad estoy satisfecho con lo que hemos hecho y con la manera en que estamos ganando".

En ese último aspecto, las cosas van bastante bien en los Marineros. Cuando Seattle le dio un contrato de 10 años y US$240 millones a Canó durante el invierno, la meta principal era traer relevancia y una actitud ganadora a una franquicia que no clasificaba para los playoffs desde el 2001 y que había registrado una sola temporada positiva desde el 2008.

Los Marineros llegaron a la pausa del Juego de Estrellas con marca de 51-44 en el fuerte Oeste de la Liga Americana, ocupando el segundo comodín de la Americana.

Con sangre nueva como Canó y su compatriota Fernando Rodney, además del cubano Roenis Elías y Chris Young para complementar el núcleo joven ya existente en Seattle, los Marineros han dado un giro bien positivo este año para tratar de darle la pelea a potencias de su división como los Atléticos y los Angelinos.

"Me siento bien cómodo, ya que los mismos compañeros, los coaches y el dirigente me han dado un trato bastante bueno y me he sentido como en familia", expresó Canó. "Tenemos que seguir ganando juegos y ganarle a todo el mundo. Es la única forma en que podemos llegar. No podemos estar pensando en si el otro gana o pierde. Si nosotros seguimos ganando, ya chequearemos (las posiciones) al final de la temporada".

VOLVER A ALINEAR JUNTO A JETER
En múltiples ocasiones Canó ha hablado de las orientaciones que recibió de Jeter cuando jugaron uno al lado del otro en el cuadro interior de los Yankees. Como titulares de la Liga Americana, estarán juntos una vez más el martes en el infield del Target Field para el 85 Juego de Estrellas.

"Va a ser algo grande jugar en el último Juego de Estrellas de él, alguien con el que trabajé durante nueve años. Lo principal es que va a ser divertido", dijo Canó al respecto. "No voy a terminar su último año con él, pero sí voy a estar en su último Juego de Estrellas".

Precisamente, lo que fue Jeter durante tanto tiempo para los Yankees es algo que la gerencia de Seattle esperaba de Canó cuando le dieron el mega-contrato. El dominicano ha aceptado esa responsabilidad y afirma que Jeter ha sido un buen modelo en ese sentido.

"Yo diría que sí", manifestó. "Jeter fue increíble, un gran líder. Él siempre procuraba que tú jugaras duro, que respetaras el juego.

"Todas esas cosas que aprendí jugando con él, ¿por qué no pasárselas a los jóvenes. Una vez fui yo un muchacho joven, y siempre necesitas que alguien te diga cómo jugar y cómo hacer las cosas".

Ahora mismo, viniendo de llevarse dos de tres juegos a los punteros Atléticos, los Marineros se encuentran en su mejor momento que en mucho tiempo. Y a sus 31 años, Canó es gran parte de ese repunte-a pesar de la falta de vuelacercas-- con 57 empujadas, 22 dobles y OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de .855.

"(Me siento) bastante bien y satisfecho", dijo Canó sobre su actuación. "Tengo que darle gracias a Dios por todo y esperar en Dios seguir jugando bien".