Don Mattingly. (Mark Duncan/AP)

SIDNEY, Australia -- Los Dodgers cuentan con el talento y el poder económico suficiente. Pero, ¿son lo suficientemente fuertes a nivel mental?

Don Mattingly quería ver más dureza por parte de sus muchachos cuando asumió el mando del club hace tres años. Los Dodgers mostraron valor en el 2013 tras pasar del sótano a la cima en los últimos tres meses de la campaña para llevarse la división y eliminar a los Bravos en la Serie Divisional de la Liga Nacional, pero luego tropezaron y fueron eliminados por los Cardenales en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.

La temporada de los Dodgers arrancará en Australia el sábado en contra de los D-backs, quienes descubrieron el lado "feroz" de Los Angeles durante un altercado que ambas escuadras protagonizaron la temporada pasada. Ambos equipos podrían argumentar que el incidente decidió el rumbo de sus campañas - para bien o para mal.

Desde aquella trifulca en el terreno de juego hasta la noche en que amarraron el título divisional y celebraron lanzándose a la piscina del Chase Field, los Dodgers se encargaron de restregarle el éxito a los D-backs en sus narices, y los pupilos de Kirk Gibson tienen la revancha en mente.

"Observas el béisbol y no piensas en el juego en términos de dureza", expresó Mattingly, quien recibió una extensión de contrato de tres años en enero. "La gente piensa en el fútbol americano, el hockey sobre hielo - y en este país el rugby. El béisbol tiene que ver más con la dureza mental, prepararse para jugar a diario, viajar y llegar tarde a casa y todas esas cosas. No es nada fácil".

Entonces, ¿tiene este club la fortaleza mental suficiente para superar ese último obstáculo y llegar a la Serie Mundial?

"Sentimos que somos duros mentalmente", aseguró Mattingly. "Estuvimos a 10 juegos de la cima de la división y terminamos ganándola por 10 ó 11. Pienso que tuvimos que pasar por muchas cosas. No le tememos a nada".

El gerente general de los Dodgers, Ned Colletti, dijo que los equipos mentalmente fuertes sobreviven en momentos de "encrucijada" en una temporada, un juego, una entrada, o un turno al bate.

"Tienes que prepararte, enfocarte y tener pasión por el juego para estar a un nivel competitivo por encima de los demás", manifestó Colletti. "Creo que somos lo suficientemente duros. Así lo demostramos el año pasado. Desarrollamos dureza a través de la adversidad. No aflojamos durante los primeros dos meses, luego tuvimos una racha de 42-8 y nos quedamos a dos victorias de llegar a la Serie Mundial sin [Matt] Kemp, con Hanley [Ramírez] jugando lesionado y [Andre Ethier] sin estar al 100%, pero aun así estuvimos cerca. Entonces sé que somos mentalmente fuertes".

Los Dodgers también cuentan con una nómina que sigue aumentando, la cual merodea los $250 millones, pero las expectativas siguen siendo las mismas desde el día en que el Grupo Guggenheim le compró el equipo a Frank McCourt: Ganar una Serie Mundial. Y luego otra.

El cuerpo de lanzadores está completo. Clayton Kershaw, Zack Greinke, el surcoreano Hyun-Jin Ryu y Dan Haren (el reemplazo de Ricky Nolasco) podrían formar el mejor cuarteto de abridores que el club haya tenido. Dependiendo de la salud y el momento del año, el quinto abridor podría ser Josh Beckett, Paul Maholm o Chad Billingsley, todos ellos convocados al Juego de Estrellas en algún momento.

El bullpen luce aun más profundo. El curazoleño Kenley Jansen, Brian Wilson, Chris Pérez (el reemplazo del venezolano Ronald Belisario), J.P. Howell y Brandon League han tenido todos temporadas de 20 salvamentos o más - y el dominicano José Domínguez podría tener mejor brazo que cualquiera de ellos. Paco Rodríguez era uno de los zurdos más difíciles de batear hasta que sufrió un desgaste al final del año pasado, mientras que Chris Withrow ya comenzó a justificar por qué fue seleccionado en la primera ronda del draft. El veterano Jamey Wright es el relevo largo.

El principal proyecto esta primavera era despejar la interrogante en la segunda base tras la incertidumbre con el cubano Alex Guerrero y el proyecto de convertirlo en el sucesor de Mark Ellis. Guerrero necesita más tiempo, pero Dee Gordon hizo la transición desde el campo corto y aportará su gran velocidad al lineup. Justin Turner podría alternarse en la intermedia también.

En cuanto a los jardines, Kemp no ha estado sano desde el 2011 y pronto pudiera estarlo, pero no hay nada garantizado. Carl Crawford se perdió un mes la temporada pasada, no hizo el viaje a Australia debido al inminente nacimiento de su hijo y el martes tuvo que salir de un partido de ligas menores debido a una gripe.

Yasiel Puig sigue siendo una interrogante. Tras debutar con bombos y platillos a mediados del año pasado y batear para .517, el cubano ha tenido promedio de .120 esta primavera y ha causado preocupación en el terreno. Como jardinero ya ha dejado de saltarle al hombre del corte, lo que significa una mejoría en los fundamentos, pero su disciplina a la hora de correr las bases sigue en duda debido a que no se ha embasado lo suficiente.

El más fiable de los cuatro resulta ser Ethier, quien se vio a obligado a jugar el jardín central el año pasado y se ha convertido en un pelotero bien duradero.

El mexicano Adrián González pasó desapercibido como el JMV de la ofensiva angelina la temporada pasada y Hanley podría estar en camino a una campaña con calibre de JMV, con la agencia libre a la vuelta de la esquina. Pero las pláticas para una posible extensión de contrato se han estancado; aparentemente los Dodgers quieren ver si Ramírez puede mantenerse más tiempo sano de lo que estuvo el año pasado.

Juan Uribe está de regreso y el club espera que el dominicano juegue como lo hizo el año pasado, cuando necesitaba un nuevo contrato, y no como jugó en las dos temporadas anteriores después de recibir uno.

A.J. Ellis y Tim Federowicz regresan detrás del plato, donde su capacidad para sacarle el mejor provecho a sus pitchers se destaca por encima de su ofensiva.

La banca pasó por un proceso de reconstrucción después de que el equipo dejara ir a Nick Punto y Skip Schumaker y ante el retiro de Jerry Hairston Jr. Chone Figgins (tras un año en el exilio) y Mike Baxter se ganaron sus puestos, para unirse a Scott Van Slyke.