Carlos Zambrano. (Leo Ramirez/Getty Images)

ISLA DE MARGARITA, Venezuela - Carlos Zambrano ha hecho muchas cosas buenas al más alto nivel del béisbol, gracias a su talento. También ha escenificado momentos para el olvido, debido a su temperamento.

Del lado positivo, fue uno de los mejores lanzadores de Grandes Ligas del 2003 al 2008 con los Cachorros de Chicago, ganando un total de 91 juegos en ese trecho. También en dicho lapso fue convocado a tres Juegos de Estrellas, ganó tres Bates de Plata y tiró un juego sin hit ni carrera en septiembre del 2008.

Del lado negativo, hubo peleas con compañeros en Chicago y con árbitros, suspensiones de parte de los Cachorros y un declive en su rendimiento como pitcher. El último incidente feo fue durante la final de la temporada invernal en Venezuela, donde atacó y golpeó a Maickol Guaipe y a Niuman Romero durante una discusión entre sus Navegantes del Magallanes y los Caribes de Anzoátegui.

Zambrano pidió disculpas "a toda Venezuela" por lo acontecido.

Al fin y al cabo, "El Toro" pudo continuar lanzando y ahora goza esta Serie del Caribe, la primera de su carrera.

"Es una emoción tremenda", dijo Zambrano sobre la experiencia de representar al Magallanes y Venezuela en el Clásico Caribeño. "Es importante no solamente estar aquí, sino estar en casa en Margarita con el público venezolano".

El lunes en el choque entre Magallanes y Naranjeros de Hermosillo (México), Zambrano puso de su parte como lanzador abridor. El derecho de 32 años se adjudicó la victoria al permitir tres carreras limpias y apenas dos hits en 5.1 entradas.

En los primeros tres innings de dicho encuentro, se vio algo del Zambrano dominante de antes-una recta con bastante vida y un buen comando. Pero en el cuarto episodio, salió parte del aspecto aspecto del oriundo de Puerto Cabello que lo ha frenado en los últimos años: el descontrol, que resultó en tres bases por bolas seguidas.

Al final Zambrano pudo limitar el daño y hacer lo suficiente para ganar.

"México siempre ha sido un equipo aguerrido, siempre ha sido un equipo que ha traído buena delegación para la Serie del Caribe", comentó Zambrano sobre su presentación ante Naranjeros. "(El lunes) lo demostró, nos dieron batalla, nos dieron pelea y gracias a Dios pudimos salir victoriosos".

Zambrano, quien tuvo efectividad de 4.93 en 42.0 entradas durante la temporada invernal de Venezuela-antes de registrar 6.30 y 1.69 en semifinal y final, respectivamente--sería el lanzador de turno para Magallanes en caso del equipo venezolano alcanzar la final de la Serie del Caribe el sábado.

El diestro quisiera que así fuera.

"Claro, me gustaría", expresó. "Ese es el próximo paso. Eso sería un reto muy importante, estar en la final. Cuando son los dos equipos en la final, obviamente son los dos mejores del campeonato, del torneo. Trataré de prepararme fuerte, lo más saludable posible para lanzar ese juego de la final".

EN BUSCA DE UN REGRESO A GRANDES LIGAS
Zambrano, quien lanzó por última vez en la Gran Carpa con los Marlins en el 2012, espera recibir la oportunidad de colarse en un equipo de las mayores en esta primavera.

El año pasado hizo un total de siete aperturas en tres niveles de liga menor con los Filis, pero al final Filadelfia lo dejó en libertad sin subirlo al equipo grande-a pesar de que el veterano no lanzó nada mal.

"Eso es lo que estamos buscando", dijo Zambrano, quien ha ganado más de US$100 millones en 12 años en el mejor béisbol. "Esa es la expectativa, la meta de firmar con un equipo de Grandes Ligas y volver a las Grandes Ligas".