Kirk Gibson y Kevin Towers.

Los D-backs hicieron el lunes lo que las buenas organizaciones casi siempre hacen. Depositaron un voto a favor de la continuidad.

Y de la lógica.

Y de hacer las cosas de manera correcta.

Podemos apostar que en nueve meses veremos que esta decisión de extender los contratos del gerente general Kevin Towers y el manager Kirk Gibson hasta el 2015 fue bien inteligente.

Aquí no hay sorpresa. Los D-backs no se convirtieron en una de las organizaciones más respetadas de Grandes Ligas tomando malas decisiones. Simplemente no había razón para descartar a cualquiera de los dos. No había razón para dejar que la seguridad de sus empleos se convirtiera en una potencial distracción.

"No creo que hubiera sido una manera saludable de arrancar la temporada", dijo el presidente de los D-backs Derrick Hall. "Se lo han ganado. Se lo merecen".

El oeste de la Liga Nacional pudiera ser una de las divisiones más competitivas de todo el béisbol. ¿Qué tan competitivas? Podemos argumentar de manera legítima que todos los cinco equipos tienen posibilidades de ganar el banderín. Esa clase de pela sería grandiosa para los fanáticos, pero podría decidirse por el más pequeño de los factores.

Por ejemplo, la química en el clubhouse. Los beisbolistas aman la certidumbre. Si a Gibson no se le hubiera ofrecido una extensión, cada racha perdedora hubiera generado especulación acerca de la seguridad de su empleo.

Ese tipo de cosas pueden ser una distracción en el clubhouse y afectar la unidad del equipo. No es justo para los jugadores, ni tampoco lo es para Gibson. El timonel ha hecho bien su trabajo. Sus equipos juegan duro y con un poco del coraje que el capataz exhibió como jugador a lo largo de 17 temporadas.

En tres temporadas completas, los equipos de Gibson han terminado en primero, tercero y segundo lugar en su división. En 2013, los D-backs terminaron con marca de 81-81 a pesar de tener un bullpen que lideró las Grandes Ligas con 29 oportunidades de salvamento desperdiciadas (empatados con los Astros).

Sólo dos miembros de la rotación de los D-backs tomaron la bola 30 o más veces, y nueve equipos de la Liga Nacional tuvieron más salidas de calidad que las 87 de Arizona 87.

Luego está Towers.

El gerente general está por cumplir 20 años en esa posición - los últimos tres al mando de los D-backs - e integra la corta lista de los más respetados del juego. A lo largo de su trayectoria, Towers ha establecido una reputación de ser un excelente evaluador de talento y un hombre con el entendimiento de que armar un roster es un arte además de ciencia.

Towers también ha tenido un buen receso de temporada. Primero, el GG adquirió al jardinero Mark Trumbo, cuyo bate de poder debería encajar como 4to en el orden detrás del cañonero Paul Goldschmidt. Si usted piensa que Goldschmidt debió haber sido el Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en 2013 - y muchos de ustedes así lo creen - el inicialista tiene la oportunidad de mejorar aun más con un toletero de 34 jonrones bateando detrás de él.

Arizona fue 5to lugar en la Liga Nacional en carreras anotadas el año pasado, pero 11mo en cuadrangulares. Con A.J. Pollock proyectado en la cima de lineup, Goldschmidt y Trumbo deberían de tener la oportunidad de hacer grandes cosas. Towers también adquirió a un cerrador probado, Addison Reed, desde los Medias Blancas. Con Brad Ziegler y J.J. Putz sanos, Gibson cuenta con varias opciones a la hora de terminar los partidos.

De cara a los entrenamientos primaverales, los D-backs contarán con al menos tres abridores con 26 años de edad o menos: El panameño Randall Delgado (23), Patrick Corbin (24) y Trevor Cahill (cumple 26 el 1 de marzo).

Si el único abridor de Arizona de 30 años de edad, Brandon McCarthy, está sano, los D-backs podrían contar con una rotación capaz de competir con cualquier rival del oeste de la Liga Nacional. Y qué decir del joven derecho de 21 años de edad Archie Bradley, quien pudiera ser el mejor lanzador prospecto de todo el béisbol y que muy probablemente hará su debut en Grandes Ligas en algún punto de este 2014.

Los D-backs tienen a un equipo lo suficientemente bueno como para ser considerados candidatos a llevarse el banderín. Pero muchas cosas deberán salirle bien a un equipo si desea jugar en octubre, pero Arizona ha tomado las decisiones correctas en los últimos meses.

Y el lunes lo volvieron a hacer.