Tom Glavine, Frank Thomas y Greg Maddux.

NUEVA YORK -- La espera fue corta.

Greg Maddux, Tom Glavine y Frank Thomas, tres peloteros fuera de toda sospecha de dopaje, fueron elevados al Salón del Fama del béisbol en el primer año de consideración por los cronistas.

Pero Craig Biggio se quedó corto por apenas dos votos y las mancilladas luminarias de la "era de los esteroides" volvieron a ser ignoradas.

Thomas opinó que jugadores como Barry Bonds y Roger Clemens, los rostros más visibles de los escándalos de dopaje, no merecen tener una placa en Cooperstown.

"Yo también debo tomar la posición correcta. Tampoco deben entrar. No se vale hacer trampa para entrar al Salón de la Fama", dijo Thomas.

Maddux fue seleccionado en 555 de las 571 papeletas que fueron entregadas por miembros de la Asociación de Cronistas de Norteamérica.

Hubo expectativa que el lanzador derecho que ganó cuatro veces seguidas el premio Cy Young entre 1992-95 y sumó 355 victorias podría ser el primer pelotero en ser apoyado de manera unánime o superar el porcentaje más alto de votos. Su porcentaje de 97,2 es el octavo más elevado en la historia de la votación.

Glavine, su compañero en la rotación de los Bravos de Atlanta y ganador de dos Cy Youngs, obtuvo 525 votos para un 91,9%.

Se trata de los primeros lanzadores abridores que ingresan al Salón de la Fama al haber comenzado sus carreras tras la década de los 70. Dennis Eckersley fue abridor durante 12 años, pero fue elegido en 2004 principalmente por su desempeño como relevista.

Thomas, un bateador designado durante la mayor parte de su carrera, recibió 483 votos.

El trío será exaltado en Cooperstown el 27 de julio junto a los managers Bobby Cox, Joe Torre y Tony La Russa, seleccionados el mes pasado por un comité de expertos para la era de la expansión.

Maddux y Glavine, quienes tuvieron a Cox como su piloto. Ambos superaron la barrera de las 300 victorias de por vida.

"Es algo fantástico poder ingresar a mi compañero de equipo", declaró Maddux.

Thomas ganó dos veces el premio al jugador más valioso y disparó 521 en su trayectoria 19 temporadas, en la que estuvo 16 años con los Medias Blancas de Chicago.

Se trata del mayor número de nuevos miembros seleccionados por los cronistas en un mismo turno desde que Nolan Ryan, George Brett y Robin Yount fueron elevados en 1999. Esa elección había sido hasta hoy la única en la que se seleccionaron a tres peloteros en su primer año.

Para Biggio, el resultado de la votación no pudo ser más agónico. Obtuvo 427 votos para un 74,8%, con lo que igualó a Nellie Fox en 1985 y a Pie Traynor en 1947 en cuanto al margen más estrecho para un pelotero que se quedó corto del porcentaje mínimo necesario, en este caso de 75%.

El nombre de Biggio, segunda base con los Astros de Houston, fue seleccionado en 388 de las papeletas cuando debutó el año pasado, pero su consuelo es que casi seguro que logrará ser elevado a Cooperstown en la próxima vuelta.

"Estoy decepcionado por haber quedado tan cerca", dijo Biggio, según un comunicado. "Ojalá el próximo año sea el bueno".

Más atrás quedó Mike Piazza, un receptor que militó con los Dodgers de los Ángeles y los Mets de Nueva York, al recibir un 62,2%. Fue un repunte con respecto a su 57.8 el año pasado.

Esta terminó siendo la última oportunidad de Jack Morris. Consiguió un 61,5 corto por 78 votos, en su 15to y última aparición en la papeleta.

A su vez, Jeff Bagwell declinó de 59,6 a 54,3 y Tim Raines bajó de 52,2 a 46,1.

Los peloteros cuyas estadísticas han sido viciadas por la era de los esteroides siguen sin poder levantar vuelo en la votación, tanto así que Roger Clemens y Barry Bonds vieron reducirse el porcentaje de adhesiones en su segundo año de elegibilidad.

El apoyo para Clemens declinó de 37,6 a 35,4; el de Bonds cedió de 36,2 a 34,7; y el del dominicano Sammy Sosa descendió de 12,5 a 7,2. En su octavo año, Mark McGwire bajó de 16,9 a 11.0. Bonds es el rey jonronero de las mayores y el ganador de la mayor cantidad de galardones de más valioso en la historia, con siete. Los siete Cy Youngs de Clemens son un récord.

Pero peor le fue a Palmeiro, ya que quedó descartado para futuras votaciones. Recibió 25 votos y su 4,4 le dejó por debajo del 5 por ciento mínimo necesario para seguir siendo elegible. El cubano Palmeiro es uno de los cuatro peloteros en alcanzar los hitos de 3.000 hits y 500 jonrones. Los otros tres --Hank Aaron, Willie Mays y Eddie Murray-- están en Cooperstown.

La votación del año pasado promete ser igual o más complicada debido a la voluminosa cantidad de candidatos. El dominicano Pedro Martínez, el puertorriqueño Carlos Delgado, Randy Johnson, Gary Sheffield y John Smoltz aparecerán por primera vez tras completar cinco años de retiro. La BBWAA analiza la posibilidad de pedir al Salón de la Fama un cambio en la votación, aumentado el máximo de 10 peloteros que se pueden seleccionar cada año.