Kirk Gibson, manager de los Diamondbacks. (AP)

LAKE BUENA VISTA, Florida - En el 2011 los Diamondbacks dieron la sorpresa al ganar 94 juegos y conquistar el Oeste de la Liga Nacional. Con mayores expectativas luego de esa campaña, Arizona cayó en la mediocridad con 81-81 en cada uno de los últimos dos años.

En estas Reuniones Invernales, el equipo del desierto y su gerente general Kevin Towers han sido mencionados en rumores que rodean a Mark Trumbo, el toletero de los Angelinos. Los Diamondbacks también han sido ligados a pláticas con los Atléticos sobre el cubano Yoenis Céspedes y un posible fichaje de Shin-Soo Choo. Y se dice que Towers estuvo cerca de firmar a Carlos Beltrán, antes de que el boricua pactara con los Yankees.

Hasta ahora, el único movimiento hecho por Arizona ha sido el cambio de Heath Bell a los Rays. Pero pase lo que pase en estas Reuniones Invernales y la temporada muerta en sentido general, el manager Kirk Gibson espera mucho más de su tropa en el 2014.

"Tenemos que sacarle más a lo que ya tenemos", dijo Gibson en el Walt Disney Swan and Dolphin Resort. "Si llegamos a la temporada con lo que tenemos ahora mismo-y sé que va a ser diferente hasta cierto punto-tenemos un buen núcleo".

Dicho núcleo empieza con el toletero Paul Goldschmidt, ganador del Premio Hank Aaron como el bateador más destacado de la Liga Nacional en el 2013. También están veteranos como Aaron Hill y el trío venezolano de Miguel Montero, Martín Prado y Gerardo Parra. En cuanto a juventud se refiere, hay bastante con A.J. Pollock, Adam Eaton, Chris Owings y Matt Davidson.

En el montículo, cuando se habla de Patrick Corbin, Brandon McCarthy, Trevor Cahill, Wade Miley y el panameño Randall Delgado-además de los jóvenes Archie Bradley, Tyler Skaggs y Zuke Spruill-se habla de una profundidad envidiable.

Con toda esa juventud, Towers tiene piezas para cambiar. Pero eso no depende de Gibson. Lo que quiere el dirigente es recobrar en el terreno esa magia del 2011.

"Si ves el año pasado fuimos un equipo de 81 victorias. Logramos menos de lo que debimos lograr, mientras que en el 2011 a lo mejor hicimos más de lo esperado con 94. Debimos estar por lo menos en medio de (esos dos números)".

Gibson, con un cuerpo de coaches renovado casi en su totalidad, tiene una visión amplia de su roster existente para el 2014. Quiere una repetición (o algo parecido) de la campaña de Goldschmidt. Pretende ver a un Hill en salud. Pronostica un Prado más cómodo en su segunda temporada en el desierto. Espera más de Eaton, Pollock y Davidson.

Además de todo eso, el piloto destaca como el elemento "más importante" en el terreno una recuperación de Montero, quien en medio de unos dolores en la espalda vivió la peor temporada de su carrera al batear apenas .230 en 116 juegos.

"Miggy tuvo un año por debajo y con una lesión. Él va a tomar cartas en el asunto".

Gibson resaltó que Montero viene trabajando fuerte en el área de Phoenix, donde el caraqueño se está pasando la mayor parte del invierno entrenando y tratando de enterrar su última campaña.

"Fue algo raro con él", comentó Gibson sobre la actuación de Montero este año. "Le fue como nadie esperaba y creo que él se sintió avergonzado. Creo que él pensó que defraudó al equipo, pero ése no fue el caso. Siguió adelante y trabajó fuerte.

"Está entusiasmado de volver a jugar. Es algo crucial. Es el muchacho más importante para nosotros entre los jugadores titulares de posición".

En torno al resto del equipo, Gibson sabe que si Towers no hace movimientos de impacto esta semana en Disney World, por lo menos sembrará algo para el resto del invierno.

"Él lo ha hecho antes", manifestó. "Su estrategia es darnos opciones. Y creo que eso es lo que ustedes están viendo hasta ahora".