Max Scherzer y Clayton Kershaw.

NUEVA YORK -- Clayton Kershaw, de los Dodgers de Los Ángeles, y Max Scherzer, de los Tigres de Detroit, ganaron el miércoles por un amplio margen el trofeo Cy Young.

Kershaw consiguió el premio como el mejor lanzador de la Liga Nacional por segunda vez en tres campañas, luego de liderar las mayores con una efectividad de 1.83, la mejor en los últimos 13 años.

"Esto es algo tan bueno que ni siquiera sé cómo explicar lo que significa para mí", dijo Kershaw en una entrevista con MLB Network. "De verdad es un gran honor".

El zurdo de 25 años, con una tremenda curva, recibió 29 de 30 votos a primer lugar por parte de los miembros de la Asociación de Periodistas de Béisbol de Estados Unidos. Los resultados de la votación se anunciaron el miércoles.

Adam Wainwright, de los Cardenales de San Luis, fue mencionado como primero sólo por un votante.

Kershaw tuvo un récord de 16-9 y encabezó el Viejo Circuito con 232 ponches. Ganó el Cy Young en 2011 y finalizó segundo el año pasado, cuando el galardón quedó en manos del nudillero R.A. Dickey.

Scherzer recibió 28 de los 30 votos a primer lugar, luego de ser líder de las Grandes Ligas con 21 victorias. El derecho sufrió apenas tres derrotas y fue el único lanzador de las mayores que llegó a la veintena de triunfos en esta temporada.

Se ubicó segundo en las Grandes Ligas con 240 ponches y fue quinto en la Americana con una efectividad de 2.90.

Scherzer sonrió y levantó los brazos cuando se anunciaron los resultados.

"Es increíble. Esto valida todo lo que he hecho", comentó, luego de reconocer que el apoyo que recibió del poderoso bateo de Detroit respaldó probablemente su candidatura.

"He trabajado muy duro todos estos años para mejorar", afirmó. "Pienso que di un gran paso en 2013".

Yu Darvish, de los Rangers de Texas, se ubicó segundo, el mejor puesto ocupado por un japonés en la historia de la votación para el Cy Young. El tercer lugar correspondió a otro japonés, Hisashi Iwakuma, de los Marineros de Seattle.

Wainwright tuvo un récord de 19-9 por San Luis y finalizó detrás de Kershaw. El derecho cubano José Fernández, de los Marlins de Miami, quien ganó esta semana el premio al Novato del Año, se ubicó tercero.

El premio a Kershaw representó la undécima ocasión en que un lanzador de los Dodgers consigue el Cy Young desde 1956, cuando se instituyó el galardón. Ningún otro equipo tiene a tantos pitchers premiados.

Sandy Koufax consiguió la distinción en tres ocasiones, y el zurdo entronizado en el Salón de la Fama ha cultivado amistad con Kershaw.

La votación para el Cy Young se realizó poco antes de que comenzaran los playoffs. Kershaw tuvo una foja de 1-0 en dos buenas aperturas contra Atlanta en la serie de primera ronda de la postemporada, pero cayó dos veces ante San Luis en la Serie de Campeonato.

Los Cardenales le cayeron a palos para imponerse por 9-0 en el sexto juego, que resultó el definitivo.

"Nos quedamos cortos, no lancé como debía el último juego", dijo Kershaw.

El pitcher ha sido electo para el Juego de Estrellas en las últimas tres temporadas y ha acumulado estadísticas asombrosas. Ahora, considera que lo único que le falta es coronarse en la Serie Mundial.

"Quiero ese anillo", afirmó.

Wainwright, quien sigue buscando su primer Cy Young, se ha quedado dos veces en el segundo lugar de la votación.

Scherzer, de 29 años, ganó sus primeras 13 decisiones de la campaña. Llegó al Juego de Estrellas por primera vez y abrió por la Liga Americana.

Ayudó a que los Tigres conquistaran por tercera vez consecutiva el cetro en la División Central, en una rotación envidiable que incluye a Justin Verlander --ganador del Cy Young de la Americana en 2011--, así como al venezolano Aníbal Sánchez y a Doug Fister.

Scherzer tuvo un récord de 16-7 en la campaña pasada e incluyó una curva en un repertorio impresionante que contaba ya con una poderosa recta, el slider y el cambio de velocidad.

Venció dos veces a Oakland en la serie de primera ronda de los playoffs, y se quedó con 0-1 en dos aperturas contra Boston en la Serie de Campeonato. Se le retiró en las dos ocasiones del montículo cuando los Tigres tenían ventaja.