Rafael Furcal. (Rob Carr/Getty Images)

SAN LUIS - Cuando Rafael Furcal llegó a los Cardenales a mediados del 2011 procedente de los Dodgers, le inyectó una nueva energía a un equipo que luchaba por clasificar.

Entre otras cosas, el dominicano dejó huella en San Luis al fomentar el lema de Happy Flight (Vuelo Feliz) entre sus compañeros. La meta era procurar ganar el último juego antes de viajar a otra ciudad para así estar contentos todos en el avión.

Esa temporada los Cardenales clasificaron en el último día de la campaña regular y ganaron una Serie Mundial repleta de emociones que se fue al máximo de siete juegos.

Furcal renovó con el equipo en el invierno 2011-12, pero se ha perdido la última temporada y media debido a una lesión en el codo derecho. Ahora, acompañando a sus compañeros, el torpedero veterano disfruta de los éxitos de San Luis.

"Me gustaría ser parte del equipo, estar jugando y estar en el terreno dando lo mejor de mí, pero estoy contento y feliz de ver al equipo donde está", dijo Furcal, quien se sometió a una cirugía Tommy John en marzo de este año.

Mucho ha cambiado en los predios de San Luis desde que se celebró el campeonato aquí en el octubre del 2011.

Se retiró el manager Tony La Russa, mientras que su mano derecha y coach de pitcheo Dave Duncan se tuvo que ausentar por motivos personales. La superestrella dominicana Albert Pujols firmó con los Angelinos como agente libre. Se fue el coach de bateo Mark McGwire para unirse a los Dodgers. Y el as del equipo durante muchos años, Chris Carpenter, ha hecho apenas tres aperturas desde que ganó el Juego 7 hace dos años sobre los Rangers--y ninguna en el 2013.

Agréguenle a eso las lesiones este año del cerrador Jason Motte, del abridor mexicano Jaime García y del toletero Allen Craig. Los primeros dos no han sido factores en el equipo, mientras que el último se perdió la recta final de la campaña regular y las primeras dos rondas de esta postemporada.

"Es increíble la forma en que este equipo ha trabajado en los últimos tres años, con muchos de nosotros los peloteros regulares lesionados", comentó Furcal. "Es un poquito incómodo, pero el éxito se debe a los muchachos jóvenes y el buen trabajo de los coaches y del manager".

Efectivamente, desde el 2012 con Mike Matheny y Derek Lilliquist como dirigente y coach de pitcheo, respectivamente, además de John Mabry y el boricua Bengie Molina encargándose del lado del bateo, los Cardenales han sabido continuar por el sendero triunfador sin los nombres sonoros de antes.

"Todo mi respeto para todos (ellos)", dijo Furcal acerca de los que se han ido. "Hay que quitarse la gorra cuando se habla de esos futuros Salón de la Fama.

"Pero tú sabes, el béisbol sigue y tú no puedes bajar la cabeza. Hay que seguir para adelante y todos los días salen talentos nuevos. Es increíble la forma en que este equipo ha funcionado en los últimos años".

Furcal, al igual que Carpenter, ha optado por acompañar a los Cardenales, a ver si puede aportar su granito de arena.

"Es importante cuando tú eres parte del equipo aunque no estés en uniforme", manifestó el nacido en Loma de Cabrera. "La presencia importa mucho, sobre todo en un equipo de muchos muchachos jóvenes. Uno puede ayudarles con una palabrita o cualquier consejito en estos momentos".

PLANES PARA EL FUTURO
Furcal cita la "mística" de los Cardenales a la hora de explicar los éxitos de la franquicia, que ha ganado 19 banderines de la Liga Nacional y va por su duodécimo título de la Serie Mundial.

Terminará después de este Clásico de Otoño el contrato de dos años y US$14 millones que firmó el dominicano con San Luis hace dos inviernos. Furcal no sabe lo que le espera en su carrera, pero al igual que en el 2011, ha expresado un interés en renovar con los campeones del Viejo Circuito.

"Todo el mundo estamos pendiente en ganar la Serie Mundial; no estamos pendientes en qué va a pasar en el futuro", dijo el parador en corto, quien afirma que tiene planes de jugar con las Aguilas Cibaeñas en la República Dominicana desde diciembre. "Si vuelvo para acá, felizmente volveré, porque a quién no le gustaría estar en una organización como ésta y un equipo como éste que está siempre en los playoffs".