Los Cardenales y los Medias Rojas llegan a San Luis con la S.M. empatada a un triunfo por bando. (David J. Phillip/AP)

SAN LUIS - Ustedes no creían que los Medias Rojas iban a barrer en la Serie Mundial de nuevo, ¿o sí?

Los Cardenales no pensaban permitirlo.

Bienvenidos al Busch Stadium, sede de los Juegos 3, 4 y 5 del Clásico de Otoño del 2013. La Serie está oficialmente empatada a un triunfo por bando, y ahora es una carrera para obtener tres triunfos.

¿Podrán los Cardenales tomar ventaja de jugar en casa, o se alzarán los Medias Rojas nuevamente como Campeones de la Serie Mundial en el Busch, tal como lo hicieron en 2004? Nadie lo sabe con certeza.

Sólo hay una cosa segura: Esta serie está lejos de concluir. Los Cardenales pondrán a Joe Kelly en la lomita este sábado en el Juego 3. Los Medias Rojas harán lo propio con Jake Peavy.

"Tuve problemas al tratar de hacer algunos ajustes (contra Detroit en la Serie de Campeonato de la Liga Americana), pero pudimos trabajar en los últimos días, y me siento cómodo con miras a la noche del sábado. No hay motivo por el cual no deba ejecutar los pitchers y estar listo para así encontrar una forma de ganar", dijo Peavy. "He lanzado en San Luis muchas veces en mi carrera. Siempre es un momento divertido. Un gran estadio, con grandes fanáticos. Estoy seguro que será una atmósfera eléctrica. Espero poder calmare y quedarme tranquilo, para no darle a los fanáticos muchas razones para alegrarse".

Peavy está preparado. Pero, ¿están ustedes listos para más béisbol de postemporada? Mejor que lo estén. La mayoría de los expertos pronostican que la serie terminará en seis o siete encuentros.

El Juego 7 está programado para la noche de Halloween en Boston.

"Espero que Jake los controle en el Juego 3, y continuar marcando el ritmo desde la lomita", dijo el manager de los Medias Rojas John Farrell. "Sé que sólo son dos juegos, pero continuamos lanzando bien la bola desde la lomita, y espero que eso se mantenga".

Hay muchas razones para ambos equipos se sientan optimistas.

Peavy recibirá la pelota con un descanso de nueve días, esperando eliminar el amargo sabor de su actuación en el cuarto juego de la SCLA contra los Tigres de Detroit. Ha hecho solamente una apertura en el Busch Stadium, cargando con la derrota a pesar de permitir una carrera en seis entradas. En cuanto a Kelly, el diestro tiene una efectividad de 3.75 en 24 entradas en la postemporada. Sin embargo, los Cardenales han perdido dos de sus tres últimas aperturas en el mes de octubre.

"Significó mucho para nosotros el poder jugar en Fenway", dijo el manager de los Cardenales Mike Matheny. "Es una experiencia única para muchos de los peloteros, que nunca habían jugado en este estadio antes de hacerlo en este escenario (de la Serie Mundial). Pero no hay lugar como el hogar, de eso no hay duda".

Fue ciertamente todo un viaje a Boston. David Ortiz ya tiene dos cuadrangulares en su haber para la causa de los Medias Rojas, así que no esperen verlo fuera del lineup, aún con la pérdida de la posición del bateador designado al ir a un parque de la Liga Nacional.

"Es muy posible que esté alineado como primera base en ese punto", dijo Farrell. "Y luego determinaremos día a día los siguientes pasos. Pero perderemos uno de nuestros toleteros del corazón ofensivo, y eso lo entendemos. Pero David está en una buena racha ofensivamente hablando".

Ortiz no requirió mucho para dejar atrás la derrota del jueves.

"La serie continúa", dijo Ortiz. "Está empatada ahora. Tenemos que salir y jugar mejor. No hay nada más que hacer al respecto".

Le tomó a Carlos Beltrán 16 años de carrera para llegar a una Serie Mundial, y ahora está jugando con una molestia en sus costillas. Se encuentra en estatus "día a día", pero todos esperan verlo nuevamente en la alineación del sábado.

"Cuando dejé el estadio (el miércoles), tenía muy pocas esperanzas de estar en el lineup por la forma como me sentía", dijo Beltrán. "Cuando me desperté, me sentía un poco mejor. Llegué al estadio, hablé con el trainer. Pude recibir tratamiento y hablar con los médicos, para asítratar de encontrar cualquier forma de salir y no sentir dolor. Siento que estuve haciendo buen swing al bate; no excelente, pero sí lo suficiente para poder jugar con mis compañeros". Beltrán se fue de 4-2 del jueves. Está bateando para .400 hasta ahora en la serie.

"Nos sentimos muy bien y confiados con respecto a nuestras posibilidades porque sabemos lo bien que jugamos en casa", dijo Beltrán. "Además, tener a los aficionados a tu favor es un gran factor. Lo que no tendrá Boston aquí. Es difícil jugar en este estadio de visitante, cuando te enfrentas a todo: el equipo de casa, los aficionados, todo junto".

Es hora de jugar.