Víctor Martínez. (Charlie Riedel/AP)

BOSTON - ¿Será la tercera la vencida para Víctor Martínez?

El toletero venezolano de los Tigres está participando en su tercera Serie de Campeonato de la Liga Americana desde el 2007. En las primeras dos fue parte de agonizantes derrotas, primero como integrante de los Indios contra los Medias Rojas hace seis años y después con los Tigres ante los Rangers en el 2011.

Más doloroso aun, el bateador designado se perdió la victoria en dicha ronda de Detroit sobre los Yankees en el 2012, debido a la lesión en la rodilla izquierda que lo mantuvo fuera de acción durante todo el año pasado.

"El año pasado a esta altura estaba en cama y haciendo mi rehabilitación", dijo Martínez al recordar octubre del 2012. "Fue uno de los peores momentos de mi carrera. Definitivamente, fue el peor año de mi carrera. Estar de regreso con los muchachos, jugando en equipo, eso no tiene precio".

Lo que tampoco tiene precio son los aportes del veterano desde el Juego de Estrellas del 2013. Luego de un tambaleante inicio de la campaña regular, Martínez bateó .361 con OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de .913 en la segunda mitad de la temporada. Y en la primera ronda de estos playoffs vs. Oakland, el pelotero de 34 años tuvo promedio de .450 (20-9) con jonrón, dos dobles y OPS de 1.150.

"Estamos bien contentos de tenerlo de regreso", dijo el manager de los Tigres, Jim Leyland. "Es un bateador excelente, capaz de dar un batazo importante en dos strikes contra un buen pitcher en una situación importante. Estamos emocionados de tenerlo de regreso".

El que más contento está de estar reintegrado a los felinos y de tener otra oportunidad de ir a la Serie Mundial es el mismo Martínez. Fue tan doloroso para él perderse los playoffs del 2012 que declinó una invitación de la organización de Detroit de acompañar al equipo durante aquella postemporada.

Además, el venezolano afirma que vio muy poco de la acción de los felinos, que llegaron a la Serie Mundial pero fueron barridos en cuatro juegos por los Gigantes de San Francisco.

"Fue extremadamente difícil, hasta el punto de que no veía nada", dijo. "Vi uno que otro inning, pero no pude sentarme frente al televisor para ver un juego".

El historial de Martínez en postemporada no está limitado a sus participaciones con Cleveland y Detroit. En el 2009, luego de llegar a los Medias Rojas a mediados de la temporada en el cambio en envió al derecho Justin Masterson a los Indios, el bateador ambidextro fue parte de un equipo de Boston que fue barrido en tres juegos por los Angelinos en la primera ronda.

Aunque se fue de los Patirrojos en el invierno del 2010-11 precisamente para firmar con los Tigres, Martínez dejó huella en los predios de Boston, donde dividió tiempo entre la receptoría y el puesto de designado.

"Es alguien al que la gente gravita de manera natural", dijo el manager de los Medias Rojas, John Farrell, quien estuvo en Boston junto a Martínez como coach de pitcheo del equipo en ese entonces. "Creo que tiene dotes naturales de liderazgo. Y eso no es sólo porque fuera cátcher en ese momento. Tiene una personalidad que hace que la gente quiera estar cerca de él.

"Es positivo, enérgico", continuó Farrell. "Y creo que por el pelotero que es y la persona que es, se gana el respeto de sus compañeros".

Ahora en salud, entrado en ritmo y aportando una protección importante a Prince Fielder en el lineup de los Tigres, Martínez quiere por fin llegar a un Clásico de Otoño.

"Si estoy en salud, siempre espero mucho de mí mismo", dijo. "Ha sido un año divertido, puedo asegurarles eso. Contamos con un gran grupo de muchachos y anticipamos una gran serie contra los Medias Rojas".