David Price abraza a Evan Longoria tras la victoria en Texas. (Tom Pennington/GettyImages)

ARLINGTON - En algún punto a la mitad del juego, no había duda del rumbo que éste estaba tomando. El zurdo David Price no iba a dejar que los Rays de Tampa Bay perdieran. Eso simplemente no iba a pasar.

"Quería ganar este juego a como diera lugar", dijo el manager de los Rays Joe Maddon. "Quería ser el protagonista. Ha sido entrenado para ser ese tipo de jugador desde que era niño".

Quizás en algunos años más recordaremos lo que sucedió el lunes como uno de los mejores momentos en la gran carrera de Price. Con la temporada de los Rays en peligro, Price logró agenciarse el juego completo tras 118 lanzamientos para vencer a los Rangers, 5-2, en un duelo de desempate para decidir al segundo comodín de la Liga Americana.

"Eso es lo que un as hace", dijo el antesalista de los Rays Evan Longoria. "Es un gran competidor. Así es como pones el ejemplo. Creo que su actuación nos contagió a todos".

Price exhibió todo su repertorio en la loma, mezclando una recta de 96 millas por hora con un devastador cambio de velocidad. Durante la recta final del encuentro, alimentó a los Rangers con una dieta de rectas cortadas y curvas, y aunque los Rangers dejaron a corredores en posición de anotar tres veces, Maddon jamás pensó en remover a su as de la lomita.

"Mientras el juego avanzaba, el muchacho se crecía en el montículo", destacó Maddon. "Esa es la señal de un campeón. De ninguna manera quería removerlo del juego. Lució fantástico".

Price tiene marca de 0-3 en contra de los Rangers en postemporada y obtuvo apenas su segunda victoria en 12 salidas de por vida en contra de los texanos. Esos son sólo números. Los Rangers han cambiado un poco, lo mismo con Price.

Ahora, los Rays están de regreso en los playoffs por cuarta vez en seis temporadas y se dirigen a Cleveland para disputar en partido entre comodines el miércoles por la noche.

"Entró en esa zona, y no había nada ni nadie que lo detuviera", opinó el intermedista de los Rays Ben Zobrist.

Price comenzó el día imaginando por un par de horas cómo quería que el juego No. 163 de la temporada terminara para él y para su equipo. El zurdo se vio sacando el último out del encuentro y luego abrazando a Longoria, su gran amigo y compañero desde que inició su carrera. Antes del partido, el serpentinero pensó acerca de decirle a Longoria lo que pasaba por su cabeza en ese momento - pero tampoco quería 'salarlo'.

Cuando el juego terminó justo de la manera en qué él mismo lo visualizó, el lanzador inmediatamente se dirigió a Longoria.

"De eso es de lo que estoy hablando", exclamó Price.

Longoria le respondió por amabilidad.

"De eso es de lo que estoy hablando también", le gritó el antesalista.

Momentos después, justo antes de iniciar la celebración a todo vapor en el clubhouse, Longoria dijo que no tenía idea de que lo Price estaba hablando.

"Es emotivo", expresó Longoria. "Cuando juegas junto a alguien por tanto tiempo y desarrollas un lazo tan cercano con él, cuando logras algo importante como equipo, es especial".

Por otro lado...

"David lo hizo todo hoy", elogió Longoria.