Ron Washington. (AP)

ST. PETERSBURG - En esta semana Ron Washington supuestamente dijo en un programa de radio que estaba preocupado por su trabajo como manager de los Rangers de Texas.

Cuando se le mencionó esto a Washington en su oficina en el Tropicana Field, el capataz respondió de una manera poco común: se colocó debajo de su escritorio.

Fue una respuesta simbólica. Y luego dijo que, "Nunca dije nada acerca de temer por mi trabajo".

Poco después de eso, el gerente general de los Rangers, Jon Daniels, afirmó que espera que Washington siga en la cueva del equipo para el 2014.

"Me refiero a nosotros como socios", dijo Daniels. "Así me siento todavía. Y espero que siga dicha sociedad".

Lo que sí le prestó credibilidad a la versión de que Washington estaba preocupado por su puesto era que Texas estaba en medio de una pésima racha. Estamos hablando de los Rangers, participantes en la Serie Mundial del 2010 y la del 2011, además de clasificar para el comodín en el 2012.

Cadenas de derrotas no son parte del plan.

"Como cualquier otra cosa en la vida, es una experiencia", dijo Washington. "No creo que nadie, sin importar el deporte, quiera pasar por esto. Si puedes hallar la manera de salir de esto, ya tendrás otra experiencia en tu vida.

"Y eso es lo que está pasando", continuó. "Estamos pasando por una experiencia que creo que pocos han pasado. Tenemos que seguir firmes y enfocados en lo que tenemos que hacer, para poder hacerlo".

El martes por fin ganaron los Rangers por 7-1, para empatar con los Rays por el primer comodín.

Después de siete derrotas al hilo y 13 en sus 16 juegos anteriores-y de paso cederle mucho terreno a Oakland en el Oeste de la Liga Americana-hay vida todavía en los predios de Texas, equipo con grandes posibilidades de disputar el comodín del Joven Circuito.

Lo implícito en todo esto es que Ron Washington merece quedarse con su trabajo. Su contrato es hasta el final del 2014, pero el manager siempre es la figura más fácil de señalar cuando no se cumplen las expectativas. En caso de los Rangers, las decepciones no se perfilan como la culpa del dirigente.

Daniels opinó que evaluar a un piloto es como las votaciones del premio a Manager del Año. Esencialmente, es cómo va el equipo en comparación con las expectativas.

"Yo lo veo relativo al talento con el que cuenta", dijo el ejecutivo acerca de Washington y los Rangers este año. "En algunos aspectos, la profundidad del pitcheo ha sido tan buena como siempre, pero en las posiciones el talento es más crudo.

"Lo he dicho antes, no creía que fuéramos tan talentosos saliendo de los entrenamientos que en años anteriores. Y creo que Wash ha hecho un buen trabajo dividiendo tiempo de juego y poniendo a los jugadores más encendidos. Si esperabas que un muchacho bateara .270 y batea .215, no creo que (Washington) sea el culpable. En algún momento, tienes que echarle la culpa al jugador".

Últimamente los jugadores de nombre han dejado de producir, tanto al bate como en la lomita. Es una combinación que hundirá a cualquier equipo.

"Pero seguimos en posición de hacer esto", dijo Washington. "Y confío en que podremos hacerlo".

Fue bueno ver a Ron Washington pararse y salir de su escritorio, para volver a dirigir a los Rangers. El piloto había perdido muchos juegos, pero no su sentido del humor. Él y su equipo continúan con su tarea y en la pelea por la clasificación.