Randall Delgado ha permitido tres carreras o menos en cada una de sus ocho aperturas. (AP)

PHOENIX - De un amplio grupo de abridores que compiten por cinco puestos en la rotación de los Diamondbacks, ha surgido de manera contundente el panameño Randall Delgado como candidato para seguir abriendo cada cinco días por Arizona.

Delgado, luego de un difícil inicio de su estadía en el equipo del desierto, ha aportado ocho aperturas consecutivas sin permitir más de tres carreras. Su buena racha se vio acentuada el viernes con la primera blanqueada y el primer juego completo de la carrera del istmeño en las Grandes Ligas.

"He hecho algunos ajustes y he tratado de no hacer tanto caso cuando a uno le fue mal", le dijo Delgado a LasMayores.com a la hora de explicar el éxito que ha experimentado en los Diamondbacks. "De esos momentos trata uno de aprender y creo que he sido el mismo, sólo con un poco más de experiencia sobre las malas decisiones que uno toma durante el juego. Esa es la única diferencia".

Existe una enorme diferencia entre lo que ha hecho Delgado desde que se unió a la rotación de Arizona el 18 de junio y lo que había enseñado en el montículo durante los entrenamientos de primavera y su primera presentación con el equipo grande en temporada regular.

El derecho de 23 años llegó a Arizona en el invierno desde Atlanta junto al venezolano Martín Prado, Zeke Spruill y Nick Ahmed por Justin Upton y Chris Johnson. Se suponía que Delgado, quien una vez fuera uno de los mejores prospectos del pitcheo de los Bravos, sería pieza clave entre los que llegaron al desierto en el canje, después de Prado.

Sin embargo, en la Liga del Cactus el panameño tuvo efectividad de 7.45 en 19.1 innings. Con la presencia de Ian Kennedy, Wade Miley, Trevor Cahill, Patrick Corbin y Brandon McCarthy-además del prospecto Tyler Skaggs-no había cupo para Delgado saliendo de los entrenamientos y el diestro empezó la campaña en Triple-A Reno.

"Pensé que en los entrenamientos fue más 'tirador' que pitcher", dijo el manager de los Diamondbacks, Kirk Gibson, al referirse a Delgado. "Queríamos que trabajara en su localización y en cómo controlar la zona de strike con el comando de su recta.

"También queríamos que tomara en serio su acondicionamiento físico, aguantar a los corredores y mejorar el manejo del bate. Lo hizo todo".

Con el equipo grande, Delgado lleva récord de 3-3 y efectividad de 2.85 en nueve juegos (ocho aperturas) y 53.2 entradas lanzadas, con 38 ponches y 10 bases por bolas. Si no fuera por una falta de apoyo ofensivo-antes de su victoria por 10-0 sobre los Padres, sólo contaba con 2.71 carreras de apoyo por cada 9.0 innings, la menor cantidad en Grandes Ligas hasta ese momento-su marca de ganados y perdidos sería mucho mejor.

Definitivamente, el panameño ha aprovechado en grande las oportunidades presentadas por las lesiones de McCarthy y Cahill. Y de paso, está cumpliendo con el potencial que se le proyectaba cuando estaba subiendo por el sistema de los Bravos.

"Ya yo sabía del talento que él tenía", dijo sobre Delgado el receptor suplente de los Diamondbacks, el puertorriqueño Wil Nieves, quien estuvo junto al diestro en Triple-A Gwinnett (Atlanta) durante la temporada del 2011. "Cuando vino para acá con nosotros, ya yo sabía lo que él podía traer. Lo que le faltaba era madurez y eso es lo que he visto hasta ahora."

Entre los ajustes mecánicos hechos por Delgado que señala Gibson es la eliminación un elemento particular en su estilo de lanzar, en el que de momento el lanzador vacilaba antes de hacer su movimiento definitivo hacia el plato.

Eso, y los ajustes mentales.

"Ya sabe ejecutar sus pitcheos y ejecutar todas las fases del juego para convertirse en muy buen pitcher", dijo el capataz.

Según el propio Delgado, en su éxito mucho ha tenido que ver el simple y llanamente confiar en su material y su repertorio, que incluye una recta, un cambio de velocidad y pitcheos rompientes que aún están en desarrollo.

"Trato de no ser tan perfecto con todo", dijo el derecho sobre su nueva mentalidad en la lomita, 'y de dejar que pase el juego y hacer los pitcheos así como me los pidan los cátchers, como ellos llamen el juego. Es importante no preocuparme tanto y poner la bola en juego, pase lo que pase".

Nieves calificó como "pasivo" el estilo de Delgado desde su estadía juntos en Triple-A hace dos años hasta los entrenamientos de esta campaña. Pero ahora, según el cátcher, el oriundo de Las Tablas exhibe un aire totalmente distinto.

"Ahora uno lo ve más agresivo y más confiado en él mismo", afirmó Nieves, quien recibió la joya de Delgado el viernes. "La habilidad siempre la ha tenido, los pitcheos. Pero ahora la agresividad y la confianza son lo que lo han ayudado a tener los juegos que ha tirado últimamente".

SE ACERCA LA HORA DE DECISIONES
Con el inminente regreso de un McCarthy recuperado de su lesión, fue bajado a Triple-A Skaggs. Pero nadie sabe qué pasará cuando vuelva a la acción Cahill, parte íntegra de la rotación de Arizona desde el 2012.

Gibson ha asegurado que Delgado hará su próxima apertura programada, que sería el jueves en Texas. Más allá de eso, todo está en el aire.

"No pienso mucho en eso", dijo al respecto Delgado, quien sabe que podría ser enviado al bullpen como relevo largo cuando retorne Cahill. "Lo que trato de hacer es aportar lo que puedo al equipo. (Gibson) es el manager, él toma las decisiones y él sabe lo que hace. Voy a meter mano y hacer el trabajo cada vez que me lo pidan".

Por el momento, Delgado quiere seguir el ritmo que estableció desde la tercera semana de junio y hacer todo lo posible por seguir recibiendo la bola cada cinco días.

"Uno siempre trata de mantenerse trabajando", dijo el joven. "Uno se pone un poco feliz cuando ve los resultados de lo que ha aprendido y que ha puesto en práctica. Creo que eso es lo importante, la consistencia que da el simplemente saber que uno ha aprendido un poco de lo que ha hecho mal antes".