Kelvin Herrera.

DETROIT -- Los Yankees visitaron Kansas City en mayo del año pasado y enfrentaron a un grupo de lanzallamas jóvenes en el bullpen de los Reales: Tim Collins, Aaron Crow, Louis Coleman y Nate Adcock.

Luego, en el séptimo episodio del tercer encuentro de la serie, entró el dominicano Kelvin Herrera. El derecho inmediatamente tiró una recta de 100 millas por hora que Derek Jeter no pudo alcanzar. Según la historia, un Jeter sorprendido giró hacia el receptor y el árbitro del home y dijo lo siguiente: "¿Dónde encuentran a todos estos muchachos?"

Herrera sonrió al enterarse de la historia: "¿Dijo eso?" Si Herrera no había escuchado los comentarios de Jeter, definitivamente recuerda los pitcheos que le hizo. Herrera hizo que el gran capitán de los Yankees pensara en aquella recta.

"Tiré el cambio después de aquel lanzamiento y se abanicó", señaló Herrera, demostrando un swing débil. "Después pegó una rodada hacia la tercera base".

Un roletazo lento, resultado de otro cambio de 86 millas por hora, hacia Mike Moustakas. Fue claramente un gran primer paso en el desarrollo de Herrera como destacado relevista del futuro. Casi cada uno de sus pasos ha sido positivo.

"Es un muchacho y un pitcher especial", manifestó el coach de pitcheo de los Reales, Dave Eiland.

Ha habido contratiempos, naturalmente, para el diestro de 23 años de edad. De hecho, la semana pasada Herrera tuvo dos.

En el primer partido de la serie de Kansas City en Atlanta, fue castigado por tres cuadrangulares en una entrada. Herrera, quien no había permitido carreras en toda la campaña, cargó con una devastadora derrota. Se recuperó con una entrada en blanco al siguiente día en una victoria sobre los Bravos.

Sin embargo, el fin de semana pasado en Boston, Herrera concedió un jonrón de tres carreras que le dio el triunfo a los Medias Rojas. Pero de nuevo, el quisqueyano demostró tenacidad y regresó con dos capítulos en blanco en el segundo encuentro que selló la barrida de la doble cartelera del domingo.

"Herrera está bien. Siempre tienes uno de esos días", precisó el dirigente de los Reales, Ned Yost. "Regresó, nos dio dos entradas y lanzó bien, así que me sentí orgulloso de él".

Ahora las estadísticas iniciales de Herrera son marca de 2-2 con dos rescates y 5.79 de efectividad en 10 presentaciones. Esos son números remotos a los que registró en 76 salidas en el 2012: un promedio de carreras limpias de 2.35 con foja de 4-3 y tres salvados. Pero hay mucho camino por recorrer.

Después de los tres cañonazos en Atlanta, hubo varias especulaciones de que Herrera le estaba dejando saber a los bateadores qué lanzamientos iba a hacer. Esta teoría fue descartada categóricamente por Yost, Eiland y Herrera. Todo se trata de localizar los pitcheos. Y Herrera se había perdido un poco en ese sentido.

"Estamos trabajando en que termine sus pitcheos, eso es lo que necesitamos hacer", declaró Herrera. "Todo está demasiado alto".

Herrera está consciente de que localizar sus pitcheos y mezclarlos es algo de bastante valor.

"Cambia el nivel de su recta", señaló Eiland al destacar un leve cambio mecánico que trabaja con Herrera. "Los bateadores contra muchachos que tiran así de fuerte pueden enfocarse en solamente la recta, pero Herrera puede cambiar de velocidad. Y cuando incluyes una curva, este muchacho puede ser alguien difícil de enfrentar. Ya lo es ahora".

Esta campaña Herrera ya ha recetado 15 ponches en solamente 9 1/3 entradas.

Herrera ascendió rápidamente por el sistema de los Reales en el 2011, tirando en cuatro niveles -- culminando en las Grandes Ligas en aquel septiembre.

Se ganó un puesto en el equipo grande el año pasado, pero Kansas City inicialmente no lo incluyó en situaciones de alta presión, colocándolo poco a poco en los momentos dramáticos que siempre tiene un relevista en la Gran Carpa. A comienzos, Herrera en ocasiones lució un poco intimidado; ahora sabe manejar el estrés de su trabajo. Y siempre quiere la pelota.

El futuro a largo plazo de Herrera lo llevaría al puesto de cerrador.

"Tiene esa clase de repertorio", dijo Eiland.

Y la clase de mentalidad.

"Solamente me enfoco en el próximo juego", manifestó Herrera. "Lo pasado ya pertenece al pasado".